22 de julio de 2008

Oso Bonito

Así sin avisar... así llegas, lento y quedito como una patadita en mi respiración, en mi ajetreada agenda y resulta que quizá cada tercer día hay un poco de ella en ti o de ti en ella... que cuando menos lo piense me sorprenderá quizá algún pensamiento en el que una sonrisa provoques, así despacito.... suave... sin torbellinos grandes, ni huracanes! sin el ruido de un motor o de una nave! así lento... calladito, calladito... vas llegando... te voy empezando a apreciar y disfruto la luz de tus ojos, así con tus constrastes de oso polar... así quietesito te quedas... y no haces ruiditos... y a veces te aburres pero siempre esperas.... que lindo que eres oso bonito... pronto... pronto te encuentro en el sueño de la aurora boreal.


El colomo de la ñoñes... jaajajajaaja

13 de julio de 2008

El puente tambien separa a los niños nerdos

Teniamos 6 años la primera vez que nos vimos, él con sus ojos cafes y yo con los míos, más alto que yo y eso era dificil de encontrar, y él quizá hallaba peculiar a la niña con acento chilango que ya se sabía querida sin llegar, él me sonrió quizá desde el primer día de clases, y eso que ya había iniciado el ciclo escolar, era de esas sonrisas limpias que sabes que son sinceras, que no sabes porqué pero que te llenan el alma de a poco, que se vuelven adicitivas y te hacen voltear constantemente...

Era de esos amores-odios, competencias continuas, el pleito eterno por ver quién tendría el primer lugar en el cuadro de honor, por saber quién era mejor, burlas constantes, pero una sonrisa siempre. y la paleta de hielo compartida en el recreo... los bailables de cada festival, el intento por destacar entre los otros, y al final terminar empatados, quizá nadie era mejor, sabiamos que terminariamos en cuento de noche lluviosa... como amor de niños nerdos..

Todavía reuerdo ese 14 de febrero en 3er grado, el esperado intercambio de regalos y la esperanza que sentía por tener algo de ti, los carritos amarillos hot weels que tanto te gustaban y que me decidí a comprarte... La mañana en que llegué con tu regalo.... y la sorpresa que sentí al ver tus manos envueltas en ese papel lleno de corazones, consumismo barato que a mi me alegró el corazón.... no recuerdo cuanto duré sin comerme esos chocolates, y no se cuánto tiempo habrás jugado con esos carritos...

Recuerdo tu tortuga y el recipiente azul en la que la guardabas... tu bicicleta, tus paseos continuos afuera de mi casa, tu nombre completo y tu voz diciendo "presente", tu sweter rojo, tu camisa de rayas, tus pantalones, tus tenis, tu peinado de lado, tus labios gruesos, tus gestos molestos...

Recuerdo cuando entramos a la secundaria y otravez estabamos juntos... las visitas, las caminatas de la escuela al parque y del parque cada quien a su casa, y tú cargando mi mochila.... Recuerdo ese verano en el que ya no te vi... Recuerdo ese puente... el puente también separa a los niños de las fronteras, a los adolescentes incipientes, a los que creían que podían pasarse así toda la vida... el puente nos separó... y no volví a saber de ti.

una carta común

Mediocre escritora en formación:

No me quiero morir... no quiero que las sonrisas apagadas me consuman! no quiero que los ecos se conviertan en las pláticas profundas conmigo mismo y entre mi yo y el yo del otro... no quiero morirme!!! no quiero callarme todas las palabras que he aprendido a usar ultimamente!! todo lo que puedo aún expresar!! no me calles! no me mates!!! no me ahogues!! no me asfixies!!!

Attentamente: El libro que dejaste pendiente.

12 de julio de 2008

AMOR DE PUENTE

Hoy te vi de lejos, mientras el sol caía sobre tus coyunturas de concreto, tus halos de metal, tus rios de autos, tus vendedores desquiciados, tu calor infernal, Puente... ¿quién te conoce y no sabe todo lo que escondes? todos los amores frustrados que llevas en tus bolsas verdes y los corazones adormecidos que haz traído a sobriedad, ¿quién te conoce entero? Cómo podrías contarnos todas las historias que debes guardar en la memoria, que pudren tu conciencia, que te han de causar juicio final, que te condenan diariamente al exilio de los dos mundos, de las ciudades que separas, de los despeñaderos que construyes…

Ella tenía 15 años… cuando pensaba que lo amaba pero el puente los separó. Esa es la edad en las que los amores se vuelven traumas porque dicen que no se olvidan, porque prometió superar los cambios de horario y las largas filas de espera; pero no lo hizo. Prometió no cambiar y hacer llamadas de larga distancia internacional; pero no pudo… y de ella no se sabe más y él no sabe nada de ella y no la puede olvidar… Después de tantos años vive su desaparición constante, como si fuera la semana pasada que el puente los separó y recrea su historia de guerra, su pérdida, su olvido, su falta de resignación y alimenta el odio del puente de la historia que quedó sin conclusión.

Ella tiene 15 años ahora y no sabe qué hacer con el puente... está segura que también la destruirá… y él no cruzó el puente, dice que podrán sobrevivirlo que el amor todo lo puede… yo espero que la historia del puente no se repita porque…

Yo también tuve uno... pero ese puente nunca lo crucé yo, tenía 12 años, ¿qué se sabe de puentes y de amores a esa edad? además esta no es mi historia, es la de todos, la de los amores de frontera, de lo absurdo del puente que no une, del que deja de serlo y se convierte en realidad: Porque este puente no es puente; es abismo.

¿Cuántas historias habrá parecidas?¿ Seis años atrás, o siete o veinte? ¿Cuántos corazones heridos cargas tú puente?... deberías derrumbarte y así pagar tus condenas, tus saldos a las historias de amores frustrados por puentes…

Un país entero nos divide - y no es el tuyo y no es el mío- y pensar que sólo es un puente.

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10 de julio de 2008

Recuerdo a Laura Avellaneda... recuerdo cuando tuvo una tregua con un tal Santomé... pero como toda tregua se llega a un fina... en fin... me dieron ganas de releer su ultima noción:

Última Noción de Laura

Usted martín santomé no sabe
cómo querría tener yo ahora
todo el tiempo del mundo para quererlo
pero no voy a convocarlo junto a mí
ya que aún en el caso de que no estuviera
todavía muriéndome
entonces moriría
sólo de aproximarme a su tristeza.

usted martín santomé no sabe
cuánto he luchado por seguir viviendo
cómo he querido vivir para vivirlo
porque me estoy muriendo santomé

usted claro no sabe
ya que nunca lo he dicho
ni siquiera
en esas noches en que usted me descubre
con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme

usted martín santomé no sabe
y sé que no lo sabe
porque he visto sus ojos
despejando
la incógnita del miedo

no sabe que no es viejo
que no podría serlo
en todo caso allá usted con sus años
yo estoy segura de quererlo así.

usted martín santomé no sabe
qué bien, que lindo dice
avellaneda
de algún modo ha inventado
mi nombre con su amor

usted es la respuesta que yo esperaba
a una pregunta que nunca he formulado
usted es mi hombre
y yo la que abandono
usted es mi hombre
y yo la que flaqueo

usted Martín Santomé no sabe
al menos no lo sabe en esta espera
qué triste es ver cerrarse la alegría
sin previo aviso
de un brutal portazo

es raro
pero siento
que me voy alejando
de usted y de mí
que estábamos tan cerca
de mí y de usted

quizá porque vivir es eso
es estar cerca
y yo me estoy muriendo
santomé
no sabe usted
qué oscura
qué lejos
qué callada
usted
martín
martín cómo era
los nombres se me caen
yo misma me estoy cayendo

usted de todos modos
no sabe ni imagina
qué sola va a quedar
mi muerte
sin
su
vi
da.





Se acordará Santomé de Avellaneda? se habrá encontrado con ella en su muerte?