9 de abril de 2009

¿Ser o no ser?


Yo no quiero ser una intelectual, lejos he de estar de ese título tan esponjado y arrogante, ¿qué habría de caber en él?, ¿unas gafas y dos libros bajo el brazo?, un café en el centro de cualquier ciudad y un cigarrillo bien acomodado entre el dedo índice y el cordial, un expreso con mal gesto al lado de la copa de vino, ¿una sonrisa llena de sarcasmo?... no, yo no quiero ser una intelectual, ni de izquierda ni de derecha, ni de centro arriba – abajo. Quiero ser una Idiota como Cortázar; disfrutar cada color que mis ojos puedan ver, sentir cada tono, vivir en cámara lenta, constante, pasar de los colores vívidos al sepia y de vez en cuando un blanco y negro, o dos, o tres, según sea el caso, llorar porque me da la gana y reírme también porque sí… no importa si la causa es la cebolla o algún terrible libro, si las lágrimas salen de mi por aquel murmullo aguerrido, o si he de quedarme callada y amordazar las palabras por que ni siquiera sé porqué lloro, vivir mi llanto, bien disfrutado, gozar como bailarina cada notita que desprenda la calle o la gente o la naturaleza, quiero andar por ahí… asombrada por la existencia de tantas cosas que no soy capaz de percibir con los ojos bien puestos, pero al darme cuenta de que existen, convertirme en esa idiota que todo lo prueba, que todo lo toca, que todo lo abraza, que no importa si pica, siempre habrá melaza, vagar a otros mundos con tantas visiones y sueños y lutos , tirarme en el suelo y olvidarme de poses, de tierra, de roces, gozar simplemente como Idiota almendrada, robusta y halada, la falta de Idiotez de mi propia manada.

1 comentario:

Pancho - San dijo...

La ironía de la vida, ayer pensaba que los intelectuales cambiaban el mundo en ese preciso momento, mientras yo malgastaba el tiempo paseando en moto y en carnes asadas...

P.D. Te sienta bastante bien el color azul, o será el corte de cabello?

cuidese...