31 de julio de 2010

retorno


Creo que volviste y me alegra tu llegada ¡no sabes cuánto!.  Me la pasaba desesperada pensando ¿dónde te habías metido?, y es que con tu ausencia vine a comprender, que sin ti, estaba sola, totalmente sola, bueno, uno nunca está del todo solo, pero me sentía así porque recordaba las mañanas y las madrugadas en que venias a visitarme, me acompañabas por largas horas, bebíamos tazas y tazas de café,  sabias mis quebrantos, mis dudas, mis inquietudes, mis corajes, mis indignaciones, y siempre me ayudabas a sacarlos, a plasmarlos para sentirme de algún modo liberada, me preparabas el desayuno y yo comía, siempre has tenido un buen sazón, es que sin ti cualquier alimento se me volvía insípido, no sabía cómo comer con alegría, tenía un nudo en la garganta y  todo se me acumulaba en el gogote,  subí de peso por  tener tanta cosa allí atorada.
Quizá no lo sepas, pero me han pasado tantas cosas desde la última vez que nos vimos, no ha sido fácil, ¡ha sido maravilloso! pero sin ti no ha sido lo mismo… ¡ah, pero que descortés he sido! pasa a sentarte,  ¿quieres tomar algo?, siéntete cómoda, recuerda que ésta es tu casa… todavía no logró comprender por qué te fuiste,  a veces pensaba en qué te había ofendido… pero bueno, no quiero ametrallarte con mis preguntas, lo importante es que ya estás aquí, !y no sabes cuánto me alegra!,  tampoco quiero sonar como una aduladora, pero es imprescindible decirte la importancia que tienes en mi vida. No tienes que decirme nada, tú  tendrás tus razones  para haberte ido, yo para serte franca, creo que te fuiste cuando él llegó, ¿te asustaste, verdad?  Pensaste que nos separaría, que me olvidaría de ti, de todo, que me estaba volviendo loca por él… Sí quizá yo dejé de ponerte atención, ya no te daba de mi tiempo, tienes razón, también fue mi culpa…  ¡pero aquí estamos! tú has vuelto y yo estoy tan contenta, !tanto!, que quiero preparar una fiesta para celebrar tu retorno.  Además estás lindísima, creciste unos cuantos centímetros en este tiempo sin vernos, y tu cabello, ¡lo noto tan radiante!, !aaah! ¡has vuelto!... Y yo estoy tan contenta . 

Anda querida mía, dame un abrazo  y déjame decirte cuanto te amo, cuanto te necesito y cuanto te valoro, sí, déjame abrazarte: mi querida Inspiración.

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