31 de octubre de 2010

Anteprima¨ Ciudad Juárez, una storia dimenticata¨


Un teatro de los años 30´s, una noche lluviosa, fría,  para mí terriblemente helada, que me hace recordar ese frío seco que mi piel sintió todos los inviernos, y ahora se cuartea y quiebra en este frío húmedo, lleno de charcos.

Una  proyección privada en una pequeña sala oscura,  oscura como el lugar en el que  viví los ùlitmos tres años, ¿y yo?... Yo sentada, allí, en la penúltima fila, detrás de una veintena de cabecitas con la misma pregunta, ¿Qué sucede en Ciudad Juárez?. Lo que esas mentes no saben  es que es la misma pregunta que me ronda desde hace 3 años y la cual no he  logrado responder, pero, en mi intento, he encontrado a un compañero de viaje con el que ahora me he venido a convertir en una especie de vocera, de portadora de una verdad cruda, violenta y violada, sangrante, llena de amor y odio, ando por allí, mostrando el retrato de una ciudad con sus dolores, pero también con sus esperanzas.

Sentada por 58 minutos, escuchando las voces de aquellos que son los míos, dejándo caer las lágrimas al ver de dónde he  salido, llorándo por los que se quedan, porque bien sé que quizá, podría no volver a verlos. Allí sentada, admirándome una vez más de la trama que se escapó de esa  película gore  para meterse en una Ciudad, para ocupar espacios en noticieros, periódicos y documentales.

Transcurre la proyección y él me aprieta la mano cada vez que siente mi suspiro, mi sollozo, cada vez que lo que veo me afecta. Mi corazón  gime estremesiendo todo mi cuerpo, quizá es el frío del lugar, quizá es la noche, quizá es lo que escucho y veo, porque mi corazón late cada vez más despacio y allí tengo que estar, y allí estoy; como toda una juarense, dolida, porque su casa está pudriendose día a día y nadie en el mundo se da cuenta, alli estoy, triste; pero con esperanza, convenciéndome a mí misma , anímándome a  creer; que mi ciudad aún vive, que aún palpita, que es fuerte, bárbara y salvaje, porque así la ha marcado la historia y éste, éste sólo tiene que ser un episodio más;



AGRADECIMIENTO ESPECIAL:

Gracias Paolo, gracias por ser mi compañero también en este dolor, por haberlo hecho tuyo, por trabajar tan apasionadamente durante estos 6 meses desde la  creación de la idea, la grabación, las imágenes, las colonas sonoras, hasta el montaje del documental. Gracias por transmitir el dolor, la desolación, la soledad y el abandono de una forma tan respetuosa. Gracias por no mostrar una gota de sangre, gracias por respetar nuestros lutos y al mismo tiempo no quedarte callado y buscar la forma de gritar que allí estamos; sobreviviendo, gracias por trasmitirlo por medio de tu voz, de tus imágenes, desde tu cosmovisiòn... Gracias por tu enorme sensibilidad, por dejarla salir y mostrar a una ciudad que aún en medio del caos quiere seguir vivendo.

Pero sobre todo, gracias por ser un artista humilde, por considerar lo que los demás traen a ti y por ponerlo en práctica, gracias por  tomar en cuenta mi visión y dejar que  no sólo fuera algo tuyo, gracias porque ha sido evidente que el trabajo es nuestro. Gracias por tu tiempo, tu esfuerzo, tu dedicación y tu pasión en este proyecto, ha sido un placer trabajar contigo.

Tu admiradora no. 1

Karla Licano


25 de octubre de 2010

bah!

El mundo se parece, tiene los mismos problemas expresados en distintos idiomas, las quejas son y seguiran siendo porque unos tienen demasiado y otros no tienen nada. Ahhh y gente estúpida está regada por doquier, aunque tenga enfrente posibilidades grandiosas para ser brilllante...

De una cosa estoy segura...  No era tan mala mi antigua vida, pero definitivamente ésta es mejor.

23 de octubre de 2010

Sueños

Soñé que tenía alas... sí, que visitaba a mi amiga en su cumpleaños y le llevaba un sombrero blanco, sí, de esos que tanto le gustan y le sacan una sonrisa  de aquellas que pagan todo a bajo precio. Después me levantaba de la mesa donde sólo se bebe vino y pan a sorbos y salía volando por el balcón, elevándome por sobre el mar de mi vuelo transoceánico,  sí, para darle un abrazo a mi Padre y comerme toda la nieve del invierno viéndolo reir,  depositando en una caja verde 20 abrazos, pagándole la deuda de mi ausencia. De ahí, rápidamente extendía mis alas plateadas, largas y ligeras para volar hacia mi madre y darle un beso dulce, de terrón de azúcar, de miel, de helado de chocolate, consolidando así todos los males que le aquejan, pagándole uno a uno los besos que no le dí...  Y después desperté.
Desperté cuando me di cuenta que las alas del ser humano tienen puertas, se llaman poder adquisitivo o capital.

13 de octubre de 2010

homesick

Dentro de las cosas maravillosas que uno puede tener... esta su casa...

La casa propia es un bien inconmovible, donde a pesar de que uno se encuentre en el lugar más hermoso del mundo, jamás tendrá comparación con aquel en el cual la memoría ha sido fértil.

Sí,  aún cuando sea la ciudad más peligrosa del mundo, ha sido tu casa... y sólo desde lejos, se puede contemplarlo todo, pensarlo todo, llorarlo, vomitarlo, gritarlo, soñarlo y sangrarlo para finalmente sanarlo.

Desde aquí... es cuando puedo decir al fin lo agradecida que estoy, sí, por haber crecido en esa tierra, en esa desolación; donde las desventajas sociales son evidentes pero donde aunque el fuerte domine no logra penetrarnos a todos, donde la comodidad no se ve más y más allá de paralizarte cual vecino mounstroso, te forza a abrir los ojos, los labios y la mente... para mover las piernas y salir de allí...

Y así... Estoy agradecida por este amor -odio que por fin halló consuelo dejándome decir: Te amo Juárez... te extraño... pero no quiero volver a ti.