23 de abril de 2011

poema del candor

Vienes a mí como un niño que busca refugio,
del "allá afuera"
de  este "mundo, tragafuego"
fuego que produce vida.

Vienes a mí como un cachorro,
buscando las caricias de su ama
las palabras dulces y suaves
te acurrucas entre mis senos y mi cintura,
y mueves tu cabeza con el sonido de mi respirar.
esperándo todo mi
dispuesto a obtenerlo todo
con  caricías tibias, que poco a poco
elevan la temperatura de los polos
jugando con mis formas,
como el niño que descubre por primera vez un cuerpo ajeno,
y está dispuesto a hacerlo suyo, para entregarse y poseerlo
para dar y recibir, cándidamente, arrolladoramente,
para ser en otro ser, completamente
y derramarse por completo en un sólo camino

Te entregas a mi cuerpo como un niño,
y renaces en el como un hombre.

1 comentario:

Recomenzar dijo...

Espléndido texto........te dejo una flor