29 de octubre de 2011

Tengo como 10 cuentos que contar, pero no he tenido tiempo de escribirlos, es que los ando viviendo.
Quizá tendríamos que aprender a no andar esclavizándonos a todos los placeres que nos seducen en el camino, bueno, que haga cada quién como quiera,  yo al final de todo, no encuentro nada más placentero que la libertad.
A mí me gustaba escribir en un blog, cuando en los blogs no escribían todos. Ahora escribo en refrigeradores, saleros y zapatos... Y quizá cuando se ponga de moda escribir en cosas, tendré que pensar en otros sitios para escribir...

11 de octubre de 2011

así

A veces me despierto con un amor tan profundo por todo lo que me rodea, incluyendo al mar Jónico, pero después de 3 o 4 horas, se me pasa, reniego de éste pedazo de tierra y quisiera naufragar por  alguna selva lejana. Allá por el sur de algún sur de lo que los otros llaman mundo.

3 de octubre de 2011

cuando me ronda la Maga

Un año trascurrido lejos de un todo,
del todo que me abarcaba
y a quien yo abarcaba  de algun modo.
Con mis limitaciones, como siempre,
sin la estimulación adecuada
no soy capaz de abrir la boca,
jamás he sido capaz de hablar por hablar,
pero siempre he amado por el simple hecho de hacerlo.

No era esta la vida que yo tenía planeada,
ni era ésta mi edad,
ni estos eran mis sueños,
ni mi lengua era la misma.

Creo, que la unica cosa que es constante,
son mis ansias por abandonarlo todo,
porque me canso,
me asfixio,
me aburro de las mismas cosas
de los mismos discursos
de los mismos humos
de las quejas de todos que son exactamente iguales
a las de la conversación anterior
con algun otro
Me aburren los mismos paisajes
y las copas de los arboles sin follaje
me hastio con la misma facilidad
con la que me enamoro
Y jamás me satisface el lugar en el que estoy,
no importa cual sea, yo siempre quiero estar en otro sitio.
Yo siempre anhelo abarcar otro todo que no me posee
yo siempre quiero andar detrás del conejo blanco de otro cuento.

Porque La Maga siempre me ronda
y siempre tengo que cerrarle la puerta,
porque me insita a salir vagando,
a desaparecer, como siempre ha sido mi vicio,
a  dejar una clase, un grupo,  una ciudad,
un corazón, una iglesia, una vida.

Quizá un día de estos me canso definitivamente,
dejo de resistir mis instintos de Maga
y cambio de aires, como siempre.