29 de noviembre de 2011

Más

No me basta, quiero más
más letras
de todos los colores
y por lo menos con 3 alfabetos distintos,
de izquiera a derecha y al contrario

Más soles, de todos los tamaños,
cercanos y distantes
de lado
con todo y sus cielos
con todas sus nubes
con cada oscuridad diversa
con toda la luz de luna perforando sus costados

Más frutos ¡más!
los quiero todos
los productos que provienen de la tierra misma
y mojan la calma
y habitan la sustancia
más cebollas, más patatas,
más tapioca, más daikon
Del sur al norte, del oriente al occidente
quiero conocer el sabor de todo lo profundo; subterráneo
Más cerezas, más castañas
no me basta éste mediterráneo
Más, yo quiero todo
cada cosa pequeña
cada cosa inmensa
yo quiero descubrirlas una a una

Pero una cosa es absoluta
pero una cosa es cierta
quiero descubrirlas a tu lado.

11 de noviembre de 2011

45


Juguemos con el centro del mundo
Ayúdame a picarle los ojos a la gente
reunámos a la luz con la sombra y
hagámos de ése un día nublado

Ayúdame a fundir el norte con el sur
desde sus discursos periféricos
hasta su símbolos centrales
y hagamos de ése un día mareado.

10 de noviembre de 2011

José Clemente Orozco; Socializar el arte

  …Condenar la pintura de caballete por aristocrática
  



                                                      

Alguna vez leí una leyenda, y estoy convencida de que la leí y no la inventé, sólo que no logro recordar de dónde la he sacado, hablaba de un Coyote enamorado de un Lucero,  del amor que impedía a ambos estar juntos, y de la  desgracia a la que los había consignado el destino; habitar uno en el cielo y otro en la tierra, ”arriba la luz y abajo la sombra… la cultura arriba y abajo” Como sí existieran dos mundos cohabitando en la diversidad, arriba aquello que debe resplandecer, figurar, brillar, dejando el lado de abajo para lo menos virtuoso, delimitando así,  la gran brecha que puede existir entre el arte y la artesanía, entre la producción estética de  dos mundos. Estos dos mundos los vivió José Clemente Orozco, ese “arriba y abajo” de los años previos a la Revolución Mexicana, donde la clase porfirista se vió embriagada en la contradicción de amar y admirar todo aquello que representaba México porque ...fue cuando empezó a inundarse México  de petates, ollas, huaraches, danzantes de Chalma, sarapes, rebozos…
Es por ésto que el muralismo de Orozco va más allá de la brutalidad del sentido exacerbado, que en tantas ocasiones decae en lo burdo y agresivamente expone los dolores del México Revolucionario. Más allá de la exaltación de su pasado precolombino,  de las heridas sangrantes en su gente y de un pueblo subyugado, que va quebrando cadenas y ostenta el fin de la civilización burguesa, en un agudo nacionalismo, en la obra de  José Clemente Orozco, existe la lucha constante porque el arte llegue a distintos lugares y en sus distintas formas, porque integre  a la sociedad desde sus distintos espacios, existe la rebeldía contra la idea de esos dos mundos, de esa cultura arriba y abajo, existe un artista que intenta crear un espacio intermedio, al acceso de todos.  La búsqueda de Orozco por integrar un espacio en el que el arte tenga un lugar en ambos sitios, ese centro, convergencia entre la luz y la sombra, es através de la socialización del arte, pero atención,  Socializar el arte no significa que éste pueda ser exhibido en espacios públicos a la merced de los grupos de poder  para ser  usados después como carnaval político,  tampoco significa una afiliación al socialismo, el arte no puede ser para una cultura arriba y abajo, ni la diferenciación entre ambas y la delimitación de ella. El arte debe permitir que esa obra sea una representación del sentir de un actor social, cualquiera que sea este su contexto. Siendo él mismo parte fundamental de la socialización del arte como  creador, como artista, como pujante fuerza de cambio, al producir, y al  no producir aquello que se convierta en moda y después pase de moda, sino al desarrollar   dándole rienda suelta a su creatividad e interpretación, es por ésto que para Orozco Los artistas no tienen ni han tenido nunca “convicciones políticas” de ninguna especie, y los que creen tenerlas no son artistas. La visión de Orozco era más sublime, iba más allá de los compromisos que un artista pueda contraer con una clase política acomodada, y de los beneficios que ésto pueda propocionarle, iba incluso más allá de la ideología política que pueda tener el artista como individuo, porque el arte cumpliría su funcion social  más sublime, si lograba generarlo libre de compromisos, en todo caso el mayor compromiso es con la generación de ideas y por lo tanto de cambios. A pesar de ello el artista de una forma u otra siempre se verá involucrado en convicciónes políticas que ostentan otros, ya que desgraciadamente la instrumentalización existe, el artista puede ejercer su libertad pues su  mayor compromiso es la creación: Así como entré en un periódico de oposición podía haber entrado a uno gobiernista, y entonces los chivos expiatorios hubieran sido los contrarios.

El Vanguardismo estuvo muy presente en la obra de Orozco y por lo tanto en su filosofia artística (por llamarla de algún modo), se enfrenta al modernismo, claramente la lucha sería frente a aquello que es novedoso,  frente a la principal característica del vanguardismo, la libertad de expresión, la lucha contra las tradiciones, la audacia y libertad de la forma y el carácter experimental.encabezando una verdadera “revolución cultural” de la época, encaminada al vanguardismo, forma de hallar  creaciones artísticas novedosas, originales y libres, resultando antagónicas a las formas tradicionales, en las que la estética, se había consebido como fuera de lugar y obsoleta,   permeando así, la idea de una contracultura,  lo ideal es que ésta logra permear en la conciencia social, no como una moda, sino como una nueva forma de concepción del arte, generalmente este tipo de movimientos estuvieron relacionados o alineados a movimientos políticos de izquierda, por su  constante queja hacia la revolución industrial y la forma en la que se había visto al arte como un producto, enalteciendolo como otro defecto más del capitalismo, ésto es gracias a personajes como Gerardo Murillo el Dr. Atl, que contienen una precisa influencia para la formación del  pensamiento de los artistas de la época, en su caso su clara afiliación al partido socialista de Italia y su pujante determinación para que el arte pudiera descansar en cualquier espacio, dan rienda suelta a toda una movilización cultural, que si bien, el movimiento ya representa cambio, no está ligado al concepto "desarrollo". Es el Dr. Atl, el que tiene la iniciativa de tomar los muros de efificios como lienzos, como espacios libres y en blanco que permitan plasmar las ideas hacia las que estaban empujando a los nuevos artistas.

Orozco ve al siglo XX como despreocupado por la belleza, y considera que su percepción estética está sujeta a estándares bizarros, es por esto que el arte debe desarrollarse  en espacios donde la vida cotidiana converge, en edificios como mercados, sindicatos, plazas, estaciones de tren, o simples esquinas,  sin embargo una pequeña línea entre lo considerado como popular y que será llevado a una esfera de propaganda política, permitiendo la conformación de monumentos, pinturas patrióticas, históricas, gracias a la pasión por la sociología e historia que embarga a estos los artistas mexicanos de la época, se debe entonces tener cautela, no significa dejar al arte a la instrumentalización de los ricos y poderosos, sino sacarlo de los espacios que hasta ese momento habían sido consagrados para éste.
             Socializar el arte significa:

- una integración a gran escala del arte a la sociedad
- buscar lo que distingue a lo culto de lo popular y lo vernáculo
- suprimir la distancia entre el creador  y el espectador
- El arte pasa de ser una categoría especial del objetos encerrados en el espacio de un      museo
-llevar el arte a la calle
-crear no sólo conciencia social, sino convicción.

José Clemente Orozco fue un pintor  reconocido en distintas esferas,  el nacionalismo logró posicionarlo como uno de sus máximos al lado de Diego Rivera y Alfaro Siqueiros, entre otros, sin embargo su carga política, ideológica y filosófica va más allá de la filiación a la que se le ha atribuido, no podemos negar que se desarrolló en un tiempo en el que las corrientes socialistas permeaban y conformaban el pensamiento de la mayoría de los intelectuales, pero, podemos tener claro que para Orozco, pese a lo que ha sido argumentado por la historia o a lo que ciertos murales nos podrían revelar, jamás buscó o creyó  asumirse dentro de una postura política concreta, pues siempre luchó por unificar esta  luz y sombra mexicana y se rebeló a una visión nacionalista, encaminándose hacia una perspectiva humanista como vemos claramente en sus obras que reflejan el dolor del ser humano en sus distintas condiciones.

 A veces, todavía sueño que ese coyote y el lucero se encuentran y crean un mundo mejor, que la socialización del arte de Orozco en su ejemplo del muralismo, permea a las demás disciplinas artisiticas, y que uno va por la calle y encuentra poemas por los muros, zapatos y ventanas de casas y edificios, las galerías son tan abiertas para todos como las cantinas y que esa línea entre lo culto, lo vernáculo, lo popular, tiene un puente.

Karla Licano

7 de noviembre de 2011

WARNING

"Reflections in this mirror may be distorted by socially constructed ideas of beauty"














"Reflections in this mirror may be distorted by socially constructed ideas of beauty"