16 de febrero de 2013

Afirmaciones

Las magas comen pan de estrellas.

Los pincéles son mis amigos

Hice un dibujo, lo pinté, le tomé una foto y luego jugué con él.

Mi regalo del día de los enamorados

aquí nomás, presumiendo mis flores, mi cena y mi marido que se esconde detrás!

14 de febrero de 2013

Ella

Había una mujer con mis ojos, mi forma de labios, mi naríz e incluso el lunar de mi mejilla izquierda. Cuando la descubrí tuve miedo de alzar la vista, era tan parecida a mí que me aterrorizaba su mirada. Andaba con los ojos grandes e inquietos, el cabello rojo  y la piel llena de cicatríces. Estaba detrás de la caja registradora de una villa turística fantasma, con el techo que le caía a pedazos, mesas largas a las que le faltaban sillas y dos hombres que jugaban a las cartas en la única mesa pequeña.  La luz entraba desde afuera y a pesar de la decadencia  y el calor pegajoso del lugar, se respiraba alegría.  Enfrente de la puerta  habían 3 escalones construídos con madera de barríl, los recuerdo muy bien porque les dirigía la vista cada vez que me sentía incómoda.

Ella sonreía con sus dientes chuecos, tanto, como los míos, estaba conciente de nuestro parecido, pero no se le veía incómoda, yo en cambio no sabía cómo actuar, ni qué decir. ¿Qué puedes hacer en estas circunstancias?  Llegas y dices: ¿Te has dado cuenta de nuestro inmenso parecido? o ¿Acaso, tu padre o tu madre visitaron la Ciudad de México por el año 1985? Claro, en el hipotético caso de que esta realidad fuera similar a la que vives normalmente  y tu cumpleaños no haya cambiado, no sé, al 5 o al 7 de septiembre y por lo tanto tú tengas los mismos años, los mismos días y las mismas horas.  Pero ella me sonríe siempre, como habituada, como si ésta no fuera la primera vez que le sucede toparse a una persona tan parecida a ella. Y su tranquilidad me inquieta tanto, tanto como la idea de que anden por allí, sueltas, tantas como yo. 

Entonces, invadida de tristeza por no sentirme única, miro detrás de la ventana que su cuerpo cubre y me doy cuenta que pasan los bañantes con pelotas de playa, dirigiéndose a la piscina de agua verde para jugar con los colchones inflables, metiéndole una banderita en la punta. Un chico le pregunta a una señora si quiere ser la primera en abordar su nave y ella le responde con un sí, lanzándose sobre el colchón con tanta euforia que ella misma se desinfla... desinflándolo todo.

Entonces abro los ojos y empiezo a escribir. 

12 de febrero de 2013

Respuesta

Yo quize jugar a la poetesa porque no sabía quién era, entonces pensé que escribiendo podría decifrarlo.          

Pero, me he dado cuenta que pasaré toda la vida atada a la búsqueda y al tormento de la palabra, escribiendo en una lengua que no vivo. Estaré siempre perdida en un círculo vicioso, intentaré explicar una cultura que no poseo  y escucharé una lengua que no me entiende, cantaré a los sordos que no podrán aplaudirme, porque además de ser sordos no saben leer las formas de mis labios  de maíz provenientes del otro lado del mar.


Y en el laberinto de la identidad olvidaré, no sabré escribir, tampoco hablar.


En el país de los poetas



En el país de los poetas hay calles llenas de castillos de arena, y el cielo es blanco, porque las nubes no nos dejan verlo. Los campos verdes van sembrados de niñas en vestido amarillo que vuelan un papalote construído de sol, son las hijas que los poetas no tuvieron.


Los poetas comen juntos, en un estanque de tierra, bajan como los hipopotamos o los leones, inclinan sus rodillas, meten las manos en la tierra y desde adentro jalan una palabra para su boca. Nadie tiene envidia de la comida del otro porque todos saben que proviene de la porción de su fango. En el país de los poetas las palabras se comen y son su pan, no hay mesa y el trigo no se cultiva ni hay fuentes para beber agua. A los poetas les gusta andar sedientos. 

3 de febrero de 2013

Volver

Voy a volver
y  me tendrà que perdonar la tierra que me ha alimentado
el sol que me cambió el tono de piel
Tendrá que disculparme el mar que me ha seducido los ultimos 3 años
y el viento de ésta parte, con toda su miel
Tendrán que disculparme todos
Pero mi corazón palpita con la esperanza de verte de nuevo, 
de recordar nuestros días, el verano,
el calor de infierno,
la carretera, el asfalto humeante,
la prisión al respirar
Tu muerte, la hediondez de tu carne mezclada con pólvora
los gritos de tus niños sin futuro
Tus callesitas del centro
Tus baresitos con sus hierbas afrodisíacas 
Tu sonrisa grande, fecunda y ancha
como tus caderas

Y apenas me verás llegar
me llenarás de éxtasis
me tomarás en tus brazos de madre-desierto/madre-puta
abierta para todos
predispuesta, para que todos lleguen a ti
y los consueles con tus amores, con tu pan caliente

Llegaré al calor de tus senos y me quedaré dormida
karlalicanophotography.tumbl.com
y bajito te diré que te extrañaba
Pero que no lo escuchen los otros
porque yo odio esta frontera
yo la odio tanto, tanto, tanto...
tanto como el amor que le profeso.





2 de febrero de 2013

Llegué al final y una decisión me palpita en la mente, baja por mis vasos sanguíneos  y se instala en mi corazón.  El exilio no sirve de nada sin la esperanza de volver.